En la histórica final de
los 100m libres en Río 2016, Simone Manuel no solo se convirtió en
la primera mujer afroamericana en ganar un oro individual en natación, sino que
lo hizo con una ejecución técnica de altísima eficiencia para alcanzar su
tiempo de 52.70 segundos.
A diferencia de los velocistas
masculinos, las nadadoras de élite en el 100m libre suelen mantener un patrón
de respiración más constante para evitar la caída del pH muscular por falta de
oxígeno.
Brazadas: Simone
Manuel dio aproximadamente 68 brazadas en total (un promedio
de 34 por largo). Su técnica se caracteriza por un "agarre" de agua
muy profundo, utilizando todo el brazo como una pala para maximizar la
propulsión en cada ciclo.
Respiraciones: Utilizó
un patrón de respiración de 1:2 (respirar cada dos brazadas)
durante la mayor parte de la prueba. Sin embargo, en el tramo crítico de
los últimos 10-15 metros, Manuel aplicó la estrategia de
"cabeza abajo", dejando de respirar por completo para aumentar su
frecuencia de brazada y tocar la pared en primera posición.
Breve Crónica del Oro
La carrera fue una de las mayores
sorpresas de los Juegos. Manuel no era la favorita frente a las hermanas
Campbell de Australia. Tras un giro potente, Simone remontó en los últimos 25
metros, logrando alcanzar a la canadiense Penny Oleksiak justo
en el último suspiro.
Ambas tocaron simultáneamente,
compartiendo el oro y el récord olímpico en un empate
histórico que dejó una de las imágenes más recordadas de Río.
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