Este sábado, se
celebra la 12º edición de Trofeo de Invierno (anteriormente conocido como Trofeo
de Otoño), en el que Navalmoral de la Mata vuelve a ser sede de esta competición.
No disponemos de
datos completos de participación de todas las ediciones, pero con los registros
disponibles es posible trazar una línea clara de la evolución de este Trofeo.
Hace apenas un año destacábamos su crecimiento sostenido; hoy, sin embargo, los
números obligan a matizar ese diagnóstico.
Las cifras conocidas son las siguientes:
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2ª edición: 122 participantes
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4ª edición: 184 participantes
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5ª edición: 194 participantes
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6ª edición: 192 participantes
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8ª edición: 168 participantes
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9ª edición: 199 participantes
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10ª edición: 215 participantes
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11ª edición: 196 participantes
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12ª edición: 197 participantes
Los datos reflejan una evolución positiva en
sus primeras fases. Ya en la 4ª edición se superan los 180 participantes, y a
partir de ahí la participación se estabiliza en cifras altas. El punto álgido
llega en la 10ª edición, con 215 nadadores, mientras que la 8ª muestra un
descenso puntual y comprensible, marcado por el contexto de la pandemia.
Las dos ediciones más recientes, la 11ª y la
12ª, presentan números prácticamente idénticos. Si se tiene en cuenta que
actualmente se abona inscripción por cada prueba nadada, estos datos sugieren
que el Trofeo ha alcanzado un grado de madurez notable y parece haberse
asentado en un techo cercano a los 200 participantes. Un síntoma claro de
consolidación y buena acogida.
Ahora bien, siempre hay margen de mejora. En
el panorama actual, prácticamente todas las comunidades autónomas programan
competiciones tras las Navidades, como antesala del Campeonato de España. El
cambio de este Trofeo del Otoño al Invierno, tenia esta idea, si bien a dia de
hoy no es diferencial; muchas otras comunidades han optado por el mismo camino.
El problema surge cuando la coincidencia de fechas resta atractivo: este mismo
fin de semana se celebran campeonatos regionales en Castilla-La Mancha, Andalucía
y Madrid, mientras que el pasado fue el turno de Castilla y León, concretamente
en Zamora, con una presencia destacada de clubes madrileños.
Este tipo de detalles —y otros que aún pueden
explorarse— son los que pueden convertir a este Trofeo en un auténtico
referente del suroeste peninsular. No es un objetivo menor: ya han participado
37 clubes, procedentes no solo de Extremadura, sino también de Murcia,
Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León e incluso Portugal.
Algunos pensarán que, tratándose del
Campeonato de Extremadura de Invierno, el margen de mejora mayor.
Personalmente, discrepo. El Trofeo de Invierno es la Copa —con ese atractivo
añadido de permitir la participación de clubes de fuera—; la Liga es la Liga; y
el Regional nuestra Champions, pero solo para los nuestros. Cada competición
tiene su espacio.
El formato de un solo día resulta cómodo, tres pruebas son suficientes, el programa es amplio, las instalaciones cumplen con creces y la localización es adecuada. Todo está ahí. Solo queda seguir innovando. Ya lo señalábamos el año pasado y conviene insistir: esta competición tiene potencial para ser mas grande y para convertirse en un espejo en el que los clubes extremeños se miren y comprueben que pueden competir, de tú a tú, con los de cualquier otra comunidad.
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